ATLETA

Estoy leyendo un libro sobre correr escrito por una persona que no es un atleta, quiero decir, no es un entrenador de atletismo ni fue ni ha sido nadie que haya competido en una prueba de atletismo. Es de otro deporte pero ahora corre. Y mola.
El libro mola.

Después de pasar una adolescencia como una incomprendida por salir a correr e ir a entrenar todos los días, me resulta extraño que se haya puesto tan de moda y que incluso gente que se reía de mi modo de vida antes, ahora me de consejos. Todos mis amigos de atletismo se siente igual. Es raro de explicar!

Ya no corro todos los días, pero si todas las semanas y muchas veces me digo, no quiero dejar de hacer esto nunca. Me entusiasma y tras quitarme esta sensación de que me hayan robado algo, empieza a gustarme que le guste a la gente, que haya más corredores por las calles, por los parques, por las montañas. Aún me cuesta llamarlo running y a los que lo practican runners.

El otro día, alguien me presentó como atleta. Al decirlo sentí cierto rubor, como si no me mereciera la palabra porque hace mucho que no estoy en el mundo del atletismo. Pero atleta viene del griego antiguo athlos, que significa competición. Y eso… si que no he dejado de hacerlo #tefundo!

post para Ler: quiero correr contigo por Madrid otra vez vestida de ninja…

three atletas

ENELDO y FIBRAS MUSCULARES…

     Vivir en un barrio guay es… que leas una receta de “sardinas marinadas” y cuando te dispongas a hacerla, veas que necesitas sal Maldon y eneldo fresco, bajes y lo encuentres en un par de tiendas. Pues ese no es el caso de mi barrio. Las fruterías tienen lo básico y la tienda de ultramarinos (si, se sigue llamando así) está cerrada por agostez.   Pero mi barrio es un barrio perfe para CORRER. Como una isla entre la Casa de Campo, el parque del Oeste y el parque de la Bombilla, pero llevo 53 días lesionada y empiezo a valorar más tener una tienda gourmet con eneldo…

     Hoy me han hecho mi primera sesión de EPI, algo por lo que ya han pasado algunos de mis jugadores, y tengo que ser 24 horas sofá, libros, pelis, series y posiciones raras en la espalda para usar el ordenador. Algo fácil con el Mundial de Rugby Femenino jugandose y el Europeo de Atletismo. Pero, en estos días me muero de ganas saltar, correr, nadar, levantar, tirar, bailar…Tengo una energía que me sale por los dientes y no se dónde reciclar! Pero sobre todo echo de menos correr muy rápido y hacer yoga. Mucho. 53 días. Muchoooo.

epi

     Respecto a la EPI, os lo puedo contar de un modo más científico, pero básicamente es como quemar fibras raritas para que crezcan nuevas fibras bien colocadas y te dejen moverte con normalidad. Vamos, como una inquisición pero con los tejidos de nuestros cuerpecitos. Pero bueno, la parte positiva de las lesiones, es que te conoces un poco más, trabajas con tu mente en plan “hacerte más dura” y para mi trabajo estoy aprendiendo un montón de cositas que me cuenta el fisio. Y también, las lesiones, sirven para darte cuenta que tienes alrededor gente muy muy guay que te quiere un montón. Gracias Semidiós, Lerdis, Oti, family… Son cositas de fibras.

epi2

PESTAÑAS POSITIVAS. CREER PARA CRECER

Hoy me han regalado una limpieza facial. Es la segunda este año. Y curiosamente la segunda de mi vida. Estaba yo ahí tumbada bajo la música zen mientras repasaba los equipos de DHB sur, cuando la chica me dice: Guau! Son tus pestañas, no llevas rímel, cómo puedes tenerlas tan oscuras? Nunca antes nadie me había hablado de mis pestañas, qué cosa! Tengo una parte de mi cuerpo guay y no tenía ni idea!. Cuando he salido a la calle, en chandal, of course, veía que la gente me miraba, no me extraña, con estas pestañas excelentes… hasta que me he parado en seco. Mmmmmm, antes de entrar ahí, si alguien me miraba por la calle yo pensaba, tendré un moco? ¿Solo unas palabras positivas pueden tener este efecto? Pues sí! Empírico. He hecho la prueba.

En mi siguiente entrenamiento, he ido a correr con un chico que está un poco perezoso (los estragos de las vacaciones de Navidad) y, no le he dicho ninguna mentira, pero le he ido hablando de todo lo bueno que tiene, lo fácil que corre, la buena técnica, el entrenamiento acumulado, que es alto, etc… y… en 5 minutos, él ha subido el ritmo y pedía más. Ha hecho un entrenamiento increíble y ha sido él el que me ha insistido en entrenar más esta semana. Es un pedazo de deportista y a mí se me había olvidado decírselo.

Los comentarios positivos están estudiados en el deporte desde hace mucho tiempo. Siempre que los hago buscando motivar al jugador tengo mucho cuidado en que sean verdad, porque, de otro modo puedes crear divos que no lo son. Pero, cuando causan efecto, son increíbles. A menudo creo extremadamente en mis jugadores y creo que con esa actitud ellos pueden sacar mucho de ellos mismos, como deportista. Estudié muy pronto el efecto Pigmalión, creo que en 2º de INEF y lo tengo muy integrado. Además el que yo crea de esa forma en mis jugadores no solo influye en ellos, a mi me hace tener más ganas de mejorar, ser mejor entrenadora, porque ellos se lo merecen.

Este año he creído especialmente en dos jugadores, ellos han mejorado, avanzado, placado, metido ensayos y yo también, porque para lograrlo, los tres hemos tenido que trabajar. Yo creía en ellos y ellos en mí.

Y ahora, a entrenar!

Este post se lo dedico a Rubén, que es una máquina de creer, de crecer y de decirnos siempre cosas positivas. Te envío un “pestañeo” 😉

Imagen

VIAJES Y REVOLUCIÓN

A menudo pienso y coincido con muchos amigos que si las personas viajáramos más tendríamos mejores habilidades sociales. Y es que conocer mundo, no solo te da una perspectiva de contraste con tu realidad, si no que además, te acerca a otros modos de pensar y de hacer las cosas, lo que amplía tu red interna de caminos en la toma de decisiones.

Con todo este rollo parece que vengo del Nepal. Noooooo. Vengo de Donosti. He pasado unos días alucinantes con una amiga. La excusa fue ver un partido de rugby del TOP14 pero allí me he encontrado muchas más cosas.

Imagen

Creo que nunca había pasado tanto tiempo en esta ciudad, así, sin nada que hacer, solo de turista. He pateado unos 12 km al día (“parriba y abajo tol día”). Llegué el viernes tras un proceso de viaje en tren sin cacería (7 horas) + hora de la cena = atracón de pintxos. Superada esa fase ya pudimos planificar las mini vacaciones con tranquilidad.

Imagen

 

Al día siguiente nos organizamos por barrios para dar un vistazo antes del partido. Una hora antes me fui al estadio para ver el calentamiento. Muy chulo el warm-up de Toulon (apuntado está y grabado). La carne de gallina cuando el público cantó la Peña Bayona.

Luego fuimos al Cto de Europa de veteranos y ahí me reencontré con atletas amigos de la infancia. ¡Qué fuerte! Ellos ya son veteranos y yo tan fresca (;-)). Nos quedamos mudos cuando vimos la carrera de 200 para mayores de… 95 años. De mayor quiero volver a ser atleta.

Al día siguiente día de turismo total y muertas de caminar, hacer fotos, chiquitear y todo eso, nos metimos en el cine. En una ciudad que tiene un festival de cine no es de extrañar que una peli como Amor y Letras (creo que en Madrid solo está en un cine) se llenara. La señora que yo tenía al lado dijo que no dejaba de ser simplemente una comedia romántica. Puede ser. A nosotros nos encantó, sobre todo porque la vimos sentadas y por casi dos horas nuestras piernecillas dejaron de patear.

 

 

Ya de vuelta en casa he pensado que viajar también te da mucho tiempo a pensar. En realidad, eso ya lo tenía muy pensado de antes. El transcurso, el traslado de un sitio a otro, debe tener algo metafórico que te incita a reflexionar. No sé, a mi me da por hacer planes o pensar en reformas en mi vida o en mi casa. Así que os dejo, que voy a comprar pintura para la pared de mi habitación. 

Post dedicado a @jpepichou y al @semidios

 

donosti1