Manu Chao

Esta mañana fui a correr por Montevideo bastante temprano. Solo cuando ves una ciudad a solas puedes hacerte una idea clara de cómo es la ciudad. Montevideo es un poco Manu Chao. Los colores brillan y desbrillan. Hay exlujo decadente. Huele un poco a navidad o al menos a las navidades que yo he vivido toda mi vida. Huele a sol de invierno. También huele a acordeón. Hoy es domingo. En mi carrera por la mañana muchos jóvenes volvían a su casa, o a algún sitio, después de la noche del sábado. En una parada de autobús, una pareja se besaba, más por cansancio y por dejarse caer en algún sitio que por ganas. Estaban como en un equilibrio pesado. Pesado y lento. Rollo canción de Manu Chao.

Echo de menos algunas cosas. Pero otras me gustan. Me gustan la circunstancialidad. Saber que será solo un rato. Y algunos momentos de entusiasmo por el trabajo, aunque sea duro y dependamos constantemente de la adaptación. O tal vez por eso.

Y oigo música, o reoigo canciones que oía antes. No se por qué. Viejas listas de cuando bailaba.

 

 

 

punta carretas

Ese es el nombre del centro comercial donde hoy he ido a buscar unos rotuladores y volviendo al hotel he pasado por el escaparate de otra librería. He visto un libro de Ray Loriga que se llama Rendición y lo he comprado, como respeto por aquel que leí dos veces seguidas sin salir de mi habitación, ni beber ni comer. Era muy joven. Se llamaba Héroes y había muchas letras de rock. Casi parecía que ese tío lo había escrito oyendo canciones y copiando un verso de aquí y otro de allí. Y decía cosas como que ella tenía una voz que estaba agarrada a una cornisa por un solo dedo. Muy Lou Reed todo.  Pero no he querido volver a leerlo. Nunca. Porque hay cosas que son de otra época y el recuerdo debe ser leal y cohetaneo.

Pues aquí estoy, tercer verano en el invierno, con poca wifi para trabajar rápido pero con suficientes espacios para pensar. Lista para darle otra oportunidad. Me conformo con que haya una pequeñísima frase de rock.

Ou, la melancolía es una tristeza hermosa para las personas que a veces giramos la cabeza para mirar que habría sido, pero no demasiado, solo cuándo hay un poco de tiempo muerto…sin wifi…