Zen-izarme

Un muy buen entrenador que he conocido este año, me ha enseñado un concepto del zen que ha cambiado mi modo de ver un montón de cosas. Me encanta cuando puedo asumir algo que me enseñan y me siento sumamente agradecida.

La cosa es que la mente zen, es la mente del principiante. En la mente del principiante hay muchas posibilidades mientras en la mente del experto hay muy pocas. De modo que cuando afrontamos una situación con mente de experto (incluso si somos realmente expertos en algo) ya estás dando poca importancia a la tarea porque no vas a poner toda la atención que un principiante pondría si tuviera que afrontar la misma situación.

A veces intento recrear entrenamientos y charlas que me han salido muy bien, pero la segunda vez no me sale porque no me lo preparé como la primera.

Lo mismo pasa cuando nuestra argumento son los logros, Yo -experto- he conseguido esto  o lo otro. La forma de afrontar la situación es a través del EGO. Esto nos hace perder “la mente original” que es rica y suficiente en si misma, es en cierto modo, perder tu estado de autosuficiencia mental. En la mente del principiante no existen pensamientos como “he logrado algo”.

De modo, que el gran secreto, en todas las artes, es permanecer como un principiante.

 

 

Anuncios