viajes…

Se detiene el tren antes de la parada. En mitad de la nada. El sol de la llegada entra suave. La ropa de los primeros días de otoño es agradable arropándote. Suena lejos música pop suave en los auriculares de una adolescente japonesa. Y se mezcla, con el ronquido único y pequeño de un señor con traje que va en la primera fila. De repente, todo compone una vaporosa melodía que se balancea en el silencio.
Dos minutos después el tren arranca y se pone en marcha tapando con su sonido todo lo demás. Ha sido presente absoluto y la visión de la llegada me pone todos los pensamientos de futuro. Ramiro Calle, en uno de sus libros, dice que los gatos molan (a mi no mucho, la verdad), porque solo viven el presente, como todos los animales. Tengo que trabajar en ello.

Siesta

Otoño o casi. Despertarse desconcertada de una siesta de 15 es too much. Me enfado con mi cuerpecillo. Ni siquiera disfrutar de la siesta. Algo pasa por ahí arriba que llevo varios sueños raros seguidos, como con mucho trasiego. No recuerdo el argumento ni el guión pero pasan muchas cosas con mucha gente. Es que soy muy de sueños y lo peor de que la sensación me dure casi todo el día. Como si fuera algo importante de mi vida, que debe serlo si afecta.
En Madrid como todo el mundo ha vuelto ya a todo septiembre tengo agujetosis máxima. Y en Puceland quiero seguir haciendo cosas para que los lunes y los viernes no llegue a ese nivel de dolor. Cuando era atleta tenía sueños así raretes cuando estaba muy cansada, así que ahora tal vez es eso. Ahora estoy probando a hacer un entreno de velocidad a la semana. Como esa gente que dice, yo solo tomo chocolate una vez a la semana. Bueno pues yo las dos cosas, bueno, a veces el chocolate más.

Mi amiCo Marius me recomienda Yo Robot, pero no tengo wifi en Puceland para ver nada, así que estoy leyendo la versión 2 de un libro de entrenamiento que ya había leído el año pasado y, oye, que lo estoy disfrutando 2 también.

Los km ya han empezado, en tren y en coche, pero de momento perfe el cuerpecillo, que solo se queja de las agujetosis y de las siestas, y de las comidas chungas. Eso también. Asi que me he buscado un Pepito Guillo Nutricional que me recuerda que hay cosas que me sientan mal, más allá del placer momentáneo. Vulnerableblebleblebleble…

Echo de menos a la Ler y he pensado tatuarme Lerdis For Ever, pero quiero una vejez digna y me da malísimo también tener un accidente de avión y que me reconozcan por un tatuaje tan chungo, aunque signifique mucho para nosotras.

Y música. He hecho en el Spoty un álbum de pretemporada que significa lo que oigo ahora y hay eclepticismoooo puro. Pero así son los días de septiembre. Julio Iglesias, Eurythmics, Moby y Motorhead. En fin, clasicotes. Que me llevan a un sitio diferente de mi vida o a cosas que no han pasado o solo han pasado en mi cabeza.

Y esto si pasó. Hace 10 años. Paseando con unos amigos por el Manzanares de antes de Madrid Río. Ya hacía frío pero ese día hizo sol y pudimos tomarlo. Y era algo así como esta canción.