redes sociales y zapatillas

No se, que me he cansado de Facebook porque la gente se queja mucho y hay demasiadas opiniones. Soy ahora muy del instagram (ojo que llevo añisimos allí) pero es que la vida es más bonita, colorful y aséptica cuando una imagen vale más que mil palabras, sobre todo si las palabras son de queja. Porque si hay algo que me da más miedo que se me suba un gemelo en mitad de la noche, es leer quejas de la gente que quiero/conozco, porque, básicamente no se cómo son de reales ni cómo debo actuar y mi reacción va desde la catatonia hasta el enfurruñamiento…

Hoy le he enviado a la Lerdis una foto de mis nuevas zapatillas vía Instragram y ha captado el mensaje sin matices. Aunque le podría haber contado dónde me las he comprado, cuanto me han costado, que cosa he arrastrado (eso es: cuando vas a comprar algo que tenías planificado pero en tu tarjeta cargan varias cosas más), que sensaciones he tenido, etc. Todos los datos los dejo a su perspicacia, pero ella ha intuido lo principal–> the next time te fundo.

Por las mañanas es vital buscar la foto diaria de Kaiku, que también es muy de zapatillas y redes sociales y porque está desde el principio de los principios. También soy fan de personas que no conozco, de dos perfiles de viajes y de uno de decoración y un montón de rugby. Y de Lebron James, of course, en este bareto se llama Kingjames, aunque he de decir que parece menos malote que en mi salón.

A veces me agobia un poco ver demasiadas fotos de “running” y de “crossfit”, pero eso es otra historia, porque yo conocí una época, en la que éramos atletas y no runners y hacíamos saltamontes y no burpees…

Y una cosa más… por rebeldía… este será el único post sin foto, jiji 😉