6x1000m

Tenía 14 años.  Mi madre me dijo que subiera a la terraza a tender la ropa. Me dió pereza máxima. Pero de pronto un resorte dentro de mí se levantó y acabé la tarea en un periquete. Me sorprendí yo misma. Pero reconocí la sensación. Dos días antes tenía de entrenamiento 6x1000m. En la quinta serie quería dejarlo, pero luché muchísim contra mí misma  para acabarla con un tiempo dignicillo. En seguida vi el enlace.  La misma sensación. Primera vez con esfuerzo, segunda vez automatizado.

Entendí que tenía un tesoro que no tenían los demás y que me hacía estudiar más, competir mejor, ser una persona más luchadora.

Hace 12 años intento llevar mi tesoro al rugby. A veces lo consigo, a veces, no. Pero cada vez lo entiende más gente. Y tal vez llegue un día que el mundo mundial tenga un resorte para vencer sus propias “resistencias” y todo mejore.

 

 

Cine

foto-del-dia-30-12-14-a-las-16-0810.00 Celebrar que no madrugas

11.00 Acabo el desayuno

12.00 Frenéticos sobrinos que gritan-ríen-lloran conmigo

13.00 Apertivo

14.00 Comida familiar

15.00 Megasiesta

16.00 Frenéticos sobrinos que gritan-ríen-lloran y juegan al fútbol conmigo

17.00 leer?

18.00 Frenéticos sobrinos que gritan-ríen-lloran y quieren ir al parque

19.00 Correr o arrastrarse

20.30 Sofaaaa

21.00 Cena

22.00 Cineeeeeeeee

1.00 Frenéticos sobrinos que gritan-ríen-lloran y no se pueden dormir

ventanas

Ella me pareció una chica normal hasta que ví la frecuencia con la que sonreía. Me gustó. Los domingos son la nostalgia personificada porque echas de menos de antemano, lo que no tendrás el lunes. Los recuerdos son algo que has tenido o algo que has perdido? A menudo echo de menos a mi familia. Mucho. En domingo. Incluyo a Zack y a Ler en mi familia porque así son. Eso son. Y los domingos son de echar de menos. Los lunes de levantarte, mirar por la ventana y decir, allá vamos. Al menos hoy, es de día.

miss

Puedes echar de menos algo que no has vivido. Sitios donde no has estado. Épocas históricas. Sabores que creías que iban a tener las cosas. Pero lo peor, lo peor de todo, es echar de menos algo que has rozado, por milímetros.

viajes…

Se detiene el tren antes de la parada. En mitad de la nada. El sol de la llegada entra suave. La ropa de los primeros días de otoño es agradable arropándote. Suena lejos música pop suave en los auriculares de una adolescente japonesa. Y se mezcla, con el ronquido único y pequeño de un señor con traje que va en la primera fila. De repente, todo compone una vaporosa melodía que se balancea en el silencio.
Dos minutos después el tren arranca y se pone en marcha tapando con su sonido todo lo demás. Ha sido presente absoluto y la visión de la llegada me pone todos los pensamientos de futuro. Ramiro Calle, en uno de sus libros, dice que los gatos molan (a mi no mucho, la verdad), porque solo viven el presente, como todos los animales. Tengo que trabajar en ello.